BLACK MIRROR: STRIKING VIPERS, LGBT Y EL PROBLEMA MENTE - CUERPO.



La nueva temporada de Black Mirror ya lleva unas cuantas semanas de estreno, como es de esperar la vi en un sólo día, es de mis series favoritas, quizás porque trata temas que rozan los filosófico siempre, y no sólo desde la posible reflexión acerca de los avances tecnológicos, sino desde las problemáticas que quizás sólo un interesado en la Filosofía puede ver. En este caso voy a hablar del primer episodio de la quinta temporada “Striking Vipers”, el cual es sin dudas, a mi entender, el más interesante de todos, aunque muchos críticos lo han tildado de antiguo y frívolo. 
El argumento se centra en tres amigos que compartían un apartamento cuando eran jovenes, dos de ellos son una pareja heterosexual, y el tercero un amigo de ambos. Los hombres solían jugar a una especie de Street Fighter, de lo que supongo el episodio toma el nombre. Pasan once años, nos muestran a la pareja que ha formado una familia tradicional, festejando el cumpleaños de Danny, al festejo concurre su amigo de la juventud Karl, quien le obsequia una nueva versión de aquel juego que solían compartir. 
Danny comienza a jugar online con su amigo Karl; los avatares del juego son un hombre para Danny y una mujer para Karl, como solían hacer cuando jugaban al viejo juego de consola. En determinado momento del juego, los avatares dejan de combatir y comienzan a mantener relaciones sexuales, manteniendo sus roles de masculino y femenino. 
Muchos de los críticos asumieron que el capítulo intentaba decirnos algo relacionado con un contenido LGBT, y si bien creo que toca este tema, no pienso que sea el problema fundamental del capítulo. Creo que va un poquito más allá. 
La primera cuestión que pensamos es: ¿Danny y Karl son gays? E inmediatamente nos decimos: Bueno… no son sus cuerpos masculinos teniendo sexo, son sus mentes ¿masculinas? … Y aquí comienzan los problemas que me gustan. 
¿Somos un compuesto indisociable de mente y cuerpo, o es posible percibirnos de manera independiente? ¿Existe un predominio de la mente por sobre el cuerpo, o viceversa? ¿En temas de género, es posible tener un cuerpo masculino y una mente femenina? ¿La identidad de género es binaria o quizás podemos pensarnos sin genero, o género fluido? ¿Karl elige un avatar de mujer porque quiere ser mujer, o porque es el único vehículo para poder satisfacer un deseo homosexual con su amigo? ¿Danny puede pensar que ese avatar que se le presenta con cuerpo de mujer es en esencia su amigo, o se abstrae de esta situación, y sólo está teniendo sexo con una mujer X? Y paro con las preguntas porque para mí son interminables. 
Las problemáticas que plantea el capítulo son innumerables, por eso me ha llamado la atención como críticos en la web lo han menospreciado tanto, ¿quizás no han visto lo mismo que yo?… 
Para empezar diré que en la Filosofía hay una larga tradición que plantea lo que se ha dado en llamar “el problema mente-cuerpo”, planteándose algunas de estas incógnitas que se presentan en este artículo. René Descartes, filósofo francés del siglo XVII, nos presenta el siguiente problema en su obra llamada “Meditaciones Metafísicas”; el dice: la mente y el cuerpo son sustancias (existencias) distintas, con comportamientos diversos. La mente está vinculada al acto de pensar, el cual es inmaterial, sin espacio, y actúa de forma independiente del cuerpo; pensamos por ejemplo lo que ocurre mientras dormimos y soñamos, nuestra mente navega por recovecos insospechados, lucha grandes batallas, surfea olas inmensas, sube grandes montañas, mientras nuestros cuerpos reposan tranquilamente en nuestras camas. El cuerpo, en cambio, está situado en un espacio, gobernado por las leyes del movimiento. Sin embargo, las personas somos un conjunto de estas dos sustancias, somos mente y cuerpo, siendo uno influencia para el otro. 
Trayendo esta problemática nuevamente a la serie, vemos como Danny, siente que algo no está bien, que está casado y que vivencia una suerte de “engaño virtual” para con su esposa, además de rechinarle que está teniendo sexo, en su mente, con un avatar femenino pero que es “comandado” por su amigo hombre, luego se le presenta la duda de si es homosexual o no, y acá no siento que la serie lo plantee en términos homofóbicos, sino simplemente como una búsqueda personal del protagonista. De hecho, decide encontrarse con su amigo (en mente y cuerpo) e intentar tener un acercamiento físico para evaluar si se siente atraído sexualmente o no. Los resultados son negativos, aunque aquí podríamos evaluar qué tanto peso tienen las represiones inconscientes y tendríamos que dedicarle cinco hojas más al tema… ¿El deseo sexual es mental o corporal, es ambos,  uno por sobre el otro, conjugados cómo?
En resumidas cuentas, los amigos concluyen que si no hay atracción física en el mundo real (y nuevamente otro problema, qué es real?), entonces no son homosexuales y todos felices, con la salvedad de que siguen disfrutando del sexo virtual con sus avatares heteronormativos, y justamente por eso es que está todo ok… y en este punto es que creo que la serie se queda corta; si bien considero que va un paso más, al plantear la siguiente dicotomía avatar femenino-comando masculino, porque podría haber sido avatar masculino-comando masculino, y listo, es decir, aquí se podría plantear más claramente el problema de la homosexualidad del protagonista, es decir tengo sexo virtual con un avatar hombre que está siendo comandado por un hombre “real”, entonces soy homosexual? O esta opción avatar masculino-comando femenino, y en este caso qué pensaríamos? Todas estas preguntas y posibles situaciones, nos vuelven a retrotraer al problema filosófico mente-cuerpo, y si hay en ellas una disociación con supremacía de una sobre otra. 

La serie plantea esta cuestión binaria en cuanto a la sexualidad, anteponiendo heterosexualidad con homosexualidad, como si acaso no pudiera ser que esos personajes fueran bisexuales, o ni homo ni bi… de todos modos creo que llama a la reflexión acerca de cuestiones diversas que tienen que ver con la normatividad, con la identidad de género, la orientación sexual, la expresión de género, sexo biológico y sus determinaciones o indeterminaciones, etc. Y por su puesto el problema filosófico mente-cuerpo. 

Comentarios

  1. Me ha llamado mucho la atención el planteamiento, veré el capítulo. Pero me adelanto a pensar que efectivamente actuar en el plano virtual es lo mismo que dejarse llevar en el plano simbólico de los sueños, sin ningún tipo de inhibiciones. En cualquier caso hay poco dilema para Danny, es un chico hetero que se lo monta con una chica virtual, En cambio para Karl hay un conflicto Transgénero en el que elige un cuerpo femenino para interactuar con un chico hetero.

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  2. Hola !! Gracias por tu comentario !!!! Sin dudas es un capítulo inquietante, tu piensas que Karl quiere ser mujer? Quizás si, o simplemente quiere tener relaciones sexuales con su amigo (aunque sea virtualmente), y no encontró mejor opción que aparecer como mujer. Todos los capítulos de la serie son geniales, gracias por compartir tu apreciación y haber leído la nota !! Abrazos !!

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