ALGUNOS PROBLEMAS FILOSÓFICOS A PARTIR DEL CAPÍTULO “PLAYTEST” de la serie Black Mirror.


Breve sinopsis: 

Playtest es el capítulo 1 de la temporada 3 de la serie Black Mirror, su escritor es Charlie Brooker y fue dirigida por Dan Trachtenberg.
Playtest cuenta la historia de Cooper, un joven norteamericano que realiza un viaje por Europa de mochilero a partir de una experiencia familiar traumática. Cuando llega a Londres, decide utilizar una aplicación de citas y conoce a Sonia, una periodista londinense, con quien pasa la noche. Al día siguiente intenta sacar dinero de su cuenta bancaria y no puede, al parecer le han robado su dinero, por lo que decide conseguir un empleo transitorio también desde una aplicación. El trabajo es probar un juego de realidad virtual para una gran compañía de video juegos. Cooper es sometido a la implantación de un novedoso chip en su nuca y a partir de ese momento comienza el juego. El chip se conecta con sus pensamientos y recuerdos, con el fin de obtener información para asustarlo en el juego de terror. 
Una vez que comienza la simulación Cooper comienza a tener experiencias, productos de su mente, tan reales como las que puede tener cuando se encuentra en el “mundo real”, de tal forma que logran causarle terror impidiéndole distinguir entre lo real y lo ficticio. 

Uno de los problemas filosóficos centrales que se plantean en la serie, es la imposibilidad que tiene el protagonista de saber qué es real y qué no, dado que sus experiencias sensoriales indican la presencia de realidades que su razón sabe que no lo son.

EL PROBLEMA ACERCA DE LA POCA FIABILIDAD DE LOS SENTIDOS Y EL ENGAÑO CONTINUO. 

Los datos sensoriales que recibe Cooper son claros y precisos, se enfrenta a una araña gigante con rostro de hombre, es atacado por Sonia con un cuchillo, y siente realmente terror por perder su memoria y sufrir la enfermedad de su padre. Ninguna de estas sensaciones son ficciones para la mente de Cooper, son realidades. De lo contrario el protagonista podría pensar, “Bueno, no es más que un juego, nada de esto es real, así que disfruto y me relajo”; sin embargo esto no es lo que ocurre. ¿Cómo puede suceder que las experiencias sensoriales logren burlar de este modo a la razón? 
¿Es posible pensar que quizás lo que percibimos cotidianamente no sea real, y sea tan solo una ilusión? 

¿QUÉ ES LO REAL, AQUELLO QUE PERCIBIMOS DE FORMA RACIONAL O NUESTRAS EXPERIENCIAS SUBJETIVAS? 

Podríamos definir a “la realidad”, como un conjunto de objetos y hechos que ocurren de forma independiente del ser humano, esto significa que aunque no existieran seres humanos habitando la tierra, esta realidad seguiría estando allí. 

Por otro lado, algunos filósofos han cuestionado esta idea intuitiva de realidad, y se han preguntado ¿cómo podemos afirmar que la realidad seguiría estando allí aún cuando los seres humanos no estemos? ¿Quién podría ser el testigo de la veracidad de esta afirmación? Y han llamado a esta idea “el ojo de Dios”, es decir un mundo sin hombres, donde alguien ajeno a nosotros mira desde afuera “la realidad”. Algo así como la siguiente imagen: 

Aquí tenemos a dos hormigas que contemplan un amanecer; bueno, para ellas es un amanecer, puesto que están imposibilitadas de saber que no es más que una pelota de tenis delante de una lampara. 
Si nos preguntáramos qué es lo real en esta imagen, seguramente diríamos que lo real, la verdad, es que hay dos hormigas sentadas en un libro mirando una pelota de tenis que esta delante de una lámpara y que ese amanecer que ellas creen percibir no es más que una ilusión, un engaño, una ficción. 
¿Existe la posibilidad que esas hormigas alguna vez puedan conocer esta realidad? Aparentemente no. 

En esta imagen, nosotros, los espectadores, somos el “ojo de Dios”, es decir estamos fuera de la situación y somos los portadores de la verdad. En el caso del capítulo “Playtest”, nosotros, los espectadores, también somos los portadores de la verdad, aunque también hemos sido engañados, puesto que creíamos junto con el protagonista que algunas situaciones estaban realmente sucediendo, cuando Cooper jamás salió de la sala blanca y de su silla. 
Así como Cooper no pudo distinguir entre realidad y apariencia, porque sus percepciones sensoriales eran lo demasiado fuertes como para hacer dudar a su razón, estas hormiguitas jamás podrán saber, e incluso imaginar que ese amanecer no es más que una pelota de tenis… 
Lo cual es bastante desesperanzador si lo trasladamos a la condición humana. Es imposible pensar que quizás nosotros somos como esas hormigas observando un mundo, descubriendo leyes absolutas, haciendo cálculos interminables para comprenderlo… ¿y si esa realidad es tan solo una pelota de tenis en un mundo mucho más grande? ¿Hay alguna posibilidad de saberlo? Podemos acceder a una realidad independiente del hombre, o tan solo hay hombres y el mundo es “el mundo para nosotros” y no “El Mundo”, en mayúsculas? ¿Nuestra capacidad para conocer es limitada? ¿Cómo podemos afirmar que existe algo así como “la realidad” si no podemos acceder a ella, debido a nuestras limitaciones? 

EL PROBLEMA DEL SUEÑO Y DEL GENIO MALIGNO. 

René Descartes plantea en su obra “Meditaciones Metafísicas” la posibilidad de vivir en un sueño continuo, ya que en sueños experimentamos situaciones tan vívidas como las que tenemos cuando estamos despiertos. Será preciso poder determinar cuándo estamos soñando y cuándo estamos despiertos si queremos decir algo acerca del mundo, de lo contrario todo siempre puede ser un sueño, por lo tanto un engaño, una ilusión. 
Por otro lado, el mismo filósofo nos plantea la hipótesis del genio maligno, es decir la posibilidad de la existencia de un ser todopoderoso, como una suerte de Dios, pero malo, que se divierta engañándonos todo el tiempo, aún cuando tenemos pensamientos puramente racionales, como lo son los de la matemática. Si este ser existiera sería imposible poder acercarnos a la verdad, puesto que todo podría ser un engaño. Ahora bien, será preciso demostrar mediante argumentos racionales que este ser no existe. 
Lo más problemático de esta situación es la siguiente pregunta: 
¿Si nos pusieran frente a nuestros ojos un mundo inventado por algún diabólico científico desde nuestro nacimiento, habría alguna posibilidad de saber que ese mundo no es real, incluso utilizando nuestra razón para intentar descubrir la verdad? 

El escepticismo es la posición filosófica que plantea la duda ante toda afirmación que se presente como una verdad absoluta o una obviedad, siendo el capítulo “Playtest” una buena muestra de lo poco seguros que podemos estar ante algunas verdades con apariencia de universales, como por ejemplo la idea que tenía Cooper acerca de la materia, cuando intenta traspasar con su mano el rostro de su amiga. 

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