I Am Mother: la película de Netflix que pudo haber sido buena.


I Am Mother es la nueva película de Netflix, de origen australiana-estadounidense de ciencia ficción, dirigida por Grant Sputore con guión de Michael Lloyd Green. 
La película parte de una realidad apocalíptica donde el mundo se encuentra devastado por un virus demoledor; sin embargo no todo está perdido, ya que los humanos antes de desaparecer, dejaron una especie de droide con la suficiente inteligencia artificial como para ser Madre y ser además la encargada de traer al mundo y proteger a la elegida para conservar a la humanidad. 

La película comienza con el nacimiento de la niña; la droide madre la recibe en sus brazos y la cuida durante todo su crecimiento, alimentándola y dandole una educación de excelencia. En determinado momento, aparece una mujer que proviene del mundo exterior, herida de bala y rechaza con terror la ayuda de Madre, puesto que sostiene que ha sido herida por uno de estos robots, manifestándole a la joven que el mundo ha sido dominado por los droides y que buscan exterminar a todos los humanos.
Luego el argumento no avanza mucho, y se vuelve una especie de guerra robots vs humanos… 

¿Por qué podría haber sido una buena película? 
A pocos minutos del comienzo de la película, Madre y la joven mantienen un diálogo excepcional acerca de una de las problemáticas bioéticas más conocidas; “el dilema del transpante”, el cual dice lo siguiente: un doctor tiene cinco pacientes, todos necesitan un transplante de un órgano urgente, de pronto llega un sexto paciente con una fuerte enfermedad, este paciente puede ser curado con la donación de un órgano pero también puede ser donante y salvar a las otras vidas, si se retrasa el tratamiento de ese paciente, muere, pero dona sus órganos salvando al resto, si se le da tratamiento esa persona se cura, pero mueren cinco vidas ¿qué es lo mejor que el doctor debería hacer? La joven opta por la respuesta que da Bentham y el utilitarismo “el deber moral es lograr el mayor bien para el mayor número de personas”; sin embargo el dilema continúa cuando la madre pregunta ¿y si tu fueras ese sexto paciente? La joven relativiza la cuestión, siendo esto propio de lo humano, y pregunta si esos otros pacientes son buenas personas, o delincuentes, porque piensa que si son delincuentes o asesinos su sacrificio no valdría la pena, Madre hace referencia a Kant preguntándole si no cree que todas las vidas tienen el mismo valor; la joven dice haber creído eso, manteniendo el dilema sin resolver. 
Luego de este diálogo esperanzador creí que todo lo que vendría iba a ser genial! pero no… 

Pienso que películas de ciencia ficción centradas en la inteligencia artificial hay muchas y muy buenas, sin ir más lejos Ex-Machina (2015), logra profundizar los conflictos existenciales de la inteligencia artificial de forma impecable, cosa que muy a mi pesar no logra I Am Mother. El título de la película es inquietante y esa fue una de las razones por las cuales decidí verla, creí (erróneamente) que el argumento iba a centrarse en las complejidades de definir qué es ser madre, en los vínculos que se establecerían entre ese droide y la niña, en los sentimientos que esa niña podía sentir por ese robot al cuál llama madre y con el que no puede identificarse desde la imagen corporal que recibe, el tema de la identidad, los problemas filosóficos de la inteligencia artificial, pensemos en Bicentennial Man (1999), y su deseo de ser humano, hasta podemos ver como Pinocchio (1940) trata con mayor profundidad estos aspectos. Pero no… I Am Mother se queda en la superficie… no logra hincarle el diente a ninguno de los conflictos existenciales que aparecen en el guión, y se queda en el típico dualismo robots vs humanos, el cual por otro lado ya es repetitivo y antiguo. 
Hubiese deseado que profundizaran en la relación que tiene esa niña con ese robot al que llama Madre, a quien respeta de forma rigurosa y a quien estima por haber sido el único ser que conoce, preguntarnos si es posible que un humano desarrolle ese tipo de afecto hacia un objeto/droide, qué es lo que realmente hace que una madre sea madre, si es una cualidad de los seres vivos o no,  incluso si tiene que ver con el género, puesto que el robot no tiene sexo, pero sí le han adjudicado el género femenino, si el sentimiento filial puede ser hacia una máquina, etc. En definitiva, ahondar en qué es lo que hace que le llamemos “madre” a alguien o a algo. 
Hubiese sido fantástico que pudieran profundizar en los problemas de la inteligencia artificial, si esa “Madre” pudo o no generar emociones, sentimientos humanos, o ¡sentimientos robóticos! ¿Ese droide quería a esa niña? O ¿sólo cumplía con un objetivo dentro de un proyecto malicioso de exterminio humano? ¿Para qué querían los robots tener a una elegida que preservara la raza humana? 
En fin, una película que tenía todo para ser buena, pero que no lo fue. 


∙ A valorar: Todas las protagonistas son de género femenino, prescindiendo así de la imagen del hombre salvador. 

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